La gestión de riesgos no termina con identificar y evaluar
Durante mi trayectoria profesional, como responsable de riesgos operacionales y seguros en importantes organizaciones peruanas con operaciones multilatinas, he aprendido que uno de los mayores desafíos de nuestra profesión no consiste únicamente en identificar, evaluar y gestionar los riesgos, sino en lograr que estos sean comprendidos por quienes toman las decisiones.
Podemos desarrollar matrices de riesgos sofisticadas, modelos de evaluación, indicadores, mapas de calor y análisis de escenarios. Sin embargo, todo ese trabajo pierde parte de su valor si no conseguimos traducir sus resultados en mensajes claros, oportunos y relevantes para la organización.
Un gerente general, un comité de riesgos o un directorio no necesariamente necesitan conocer todos los detalles técnicos de nuestras evaluaciones. Necesitan comprender qué puede ocurrir, cuáles serían las consecuencias para el negocio, qué alternativas existen y qué decisiones deben adoptarse.
El verdadero valor del Risk Manager no está solamente en conocer los riesgos, sino en conseguir que ese conocimiento se transforme en mejores decisiones.Marco Salsi Vizquerra
La influencia estratégica se construye comunicando
Hace más de una década, diversos estudios sobre la influencia estratégica de los gestores de riesgos ya destacaban la importancia de desarrollar habilidades de comunicación, relacionamiento y comprensión del negocio.
Hoy, con la irrupción de la inteligencia artificial, esta reflexión adquiere todavía mayor relevancia.
Disponemos de herramientas capaces de analizar enormes volúmenes de información, identificar patrones, modelar escenarios y generar informes en cuestión de minutos. Pero ninguna de estas capacidades garantiza, por sí sola, que un comité ejecutivo comprenda la verdadera dimensión de una exposición o decida actuar oportunamente.
En mi experiencia, he comprobado que la comunicación de riesgos debe adaptarse a cada interlocutor.
Para un gerente de operaciones
Una recomendación puede representar la necesidad de modificar procesos o implementar controles.
Para un gerente financiero
Puede significar una inversión, una provisión o una exposición patrimonial.
Para un directorio
Puede tratarse de una decisión sobre continuidad del negocio, resiliencia o apetito de riesgo.
El riesgo puede ser el mismo, pero la forma de explicarlo debe responder a las responsabilidades de quien escucha.
Por eso, comunicar no es simplemente presentar resultados. Es entender el negocio, escuchar, construir argumentos y generar confianza.
La gestión de riesgos asegurables también exige saber comunicar
Esta capacidad resulta igualmente importante en el ámbito del Insurance Risk Management, especialmente cuando debemos presentar a la alta dirección la estructuración, renovación o colocación de programas corporativos de seguros.
Una renovación no debería limitarse a informar las primas obtenidas, las coberturas contratadas o las condiciones negociadas con aseguradoras y reaseguradoras.
Debemos poder explicar qué exposiciones han sido identificadas, cuáles pueden mitigarse mediante controles, cuáles conviene transferir al mercado asegurador y cuáles permanecerán retenidas por la organización.
También debemos comunicar las consecuencias de los límites, deducibles, exclusiones y condiciones contractuales, relacionándolas con la capacidad financiera, la tolerancia al riesgo y las necesidades de continuidad del negocio.
Pensemos, por ejemplo, en la renovación de un programa de daños materiales y pérdida de beneficios de una empresa industrial con operaciones en varios países.
La discusión no debería centrarse exclusivamente en el costo de la prima. También debería considerar:
No debería centrarse solo en
También debería considerar
- La exposición a eventos catastróficos
- Los valores asegurados
- Los períodos de indemnización
- Las posibles interrupciones operativas
- La capacidad de recuperación financiera
La labor del gestor de riesgos consiste en convertir esas variables técnicas en alternativas que permitan adoptar decisiones informadas.
Una transferencia de riesgos técnicamente bien estructurada, pero insuficientemente comprendida por la organización, puede generar expectativas equivocadas sobre el verdadero alcance de su protección.Y esto también constituye un riesgo.Marco Salsi Vizquerra
Tecnología para analizar mejor, criterio humano para decidir
No cabe duda de que la inteligencia artificial está transformando nuestra profesión y seguirá haciéndolo.
Su capacidad para procesar información, identificar tendencias y anticipar escenarios representa una oportunidad extraordinaria para mejorar la calidad de la gestión de riesgos.
Sin embargo, considero que debemos evitar confundir disponer de más información con tener una mayor capacidad de influencia.
Un informe técnicamente impecable no necesariamente conduce a una buena decisión. Para ello se requiere criterio profesional, conocimiento del negocio, empatía, capacidad de síntesis y, sobre todo, credibilidad.
La tecnología aporta
- Procesar información
- Identificar tendencias
- Anticipar escenarios
El criterio humano aporta
- Criterio profesional
- Conocimiento del negocio
- Empatía y capacidad de síntesis
- Credibilidad
También exige reconocer que no todas las decisiones podrán eliminar o transferir completamente un riesgo. En ocasiones, nuestra responsabilidad será conseguir que la organización comprenda las consecuencias de aceptar una exposición y asuma conscientemente esa decisión.
Desde mi experiencia, la confianza se construye cuando el Risk Manager deja de ser percibido únicamente como quien identifica problemas y se convierte en un profesional que ayuda a evaluar alternativas y encontrar soluciones.
Quizás uno de los grandes desafíos de nuestra profesión en los próximos años sea precisamente ese: aprovechar todo el potencial de la tecnología sin perder las habilidades humanas que nos permiten conectar con las personas e influir positivamente en las organizaciones.
Porque gestionar riesgos no consiste solamente en anticipar lo que puede salir mal, sino en ayudar a que las organizaciones tomen mejores decisiones para proteger su futuro.
Cuatro ideas, una misma conclusión
Resumen de lo que, según el autor, separa al gestor que informa del que influye.
Este artículo abre la serie Risks Management en Insur·Insights.
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